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no sé escribir pero quién sí sabe?
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lunes, agosto 15

diatriba sin sentido contra los sistemas globales

 cómo me conflictúa el pseudo humanismo, los pseudo todos, escribir y leer y llenarse la boca diciendo que uno lee cosas de inteligentes y que de inteligentes solo tienen la denominación por una sarta de dizque eruditos que todo lo quieren andar definiendo en su burbuja y que fuera de ella a nadie le importa más que las habichuelas o que escribir, listen babys: aquí lo único que todos queremos es comer, comer, comer para que las enzimas derritan, comer y digerir y masticar y no solo llenarse el buche de viento raspado, aquí todo lo que podemos hacer es tener sueños y el fin sí justifica los medios y los medios son hablar como mascando chicle y aguantarse gringos con apellidos en español que piden gente que hable en inglés y gritos y pararse a las 5 am ¡y ser una ESCLAVA del CAPITALISMO! porque lo único que quiero queremos es comer y comer falafel cuando se me de la gana y comprarme calzones de mangos y medias caras, quiero tener, tal vez no sólo comer ya que comer no puedo, en fin, comprarme las pastas enzimáticas de cerdo para comer vegano, vivir la hijueputa ironía de haber nacido acá (tiempo), pisar acá (tiempo), vivir en el presente desastre.

domingo, febrero 14

buenos descansos

 -Doña Anina, como le decía, le estaba explicando que nos sentábamos en las piedras, allá detrás del rancho dónde poníamos las acuas del maíz para los envueltos, la difunta y yo allá atrás con las vacas.

-¿Y qué se ponían a hacer ahí sentadas quietas? ¿hablar? 

-No, no, sumercé. Quemábamos cuerda, como las pitas, las del fique que sacaba mi papá con las manos, yo también sabía sacar desas para venderlas, pero luego ya se podía hacer a máquina entonces todas las cabuyas que sacábamos eran para cosas de la casa. 

-Bueno y eso ¿Qué o qué comadre?, ¨¡'pure cuente que ahorita toca ir a recoger las flores!. 

-Que se ponía como loca, como si le gustara ver eso ardiendo y en una desas me quemó a mi. A mi me parecía entretenido pero quemar las cuerdas porque luego mi papá estaba regañando a mis hermanos, tendría yo ¿qué? unos ocho, nueve años y era muy jodida pero mis papás creían que no era yo. Analía cogía una cajita de fósforos que se había robado en la escuela y las dos empezábamos queme y queme y...

-Pero comadre Luz, ¿eso qué tiene que ver con todo esto?

-Pues lo que le digo comadre, esa me quemó una vez y de ahí para allá siguió quemándome. Cogía los fosforitos y se hacía la que iba a quemar las cabuyas pero terminaba quemándome a mi y yo no sé por qué no le decía nada. Yo en mi cabeza pensaba que estaba loca, eso me habían dicho mis papás, que Analía la hija de los Herrera estaba loca, y me dejé quemar muchas veces hasta que se fueron de la vereda.

-¿Osea que sumercé está diciendo que ella incendió la casa?

-Así mismo comadre, yo creo que a la doña le gustaba quemar cosas y quién sabe qué estaba haciendo y lo quemó todo. 

-Uy señora Luz, ¿a usted no le parece cizañero estar hablando así ahorita de ella?

-¿Cizañero?, yo sólo le estoy comendando algo que se me ocurrió, uno no sabe y ella haya sido así toda la vida

-En todo caso, apure en el camino me cuenta que el entierro empieza a las dos.