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no sé escribir pero quién sí sabe?

domingo, julio 25

un beso

 No recuerdo nada. Es como si hubiera estado dormida hasta que te conocí, te conocí y te conocí y luego desperté hoy y estaba trabajando y todas estas cosas "me habían pasado". No recuerdo por qué te dije eso, para qué. No recuerdo herirte, pero sí sentir que te estaba tratando feo. No recuerdo pensar mucho en mi porque siempre estaba pensando en los demás. En cómo los afecta, en cómo son una red de cableado complejo tomando decisiones que percibimos como buenas o malas y yo no veía eso en mi porque yo estaba desconectada todo este tiempo.

Estuve tan ciega, en volumen bajito que las únicas veces que me sentí viva fue cuando escuché algo por primera vez. Cuando escuchaba 1000 canciones semanales y corría por los buses. Luego le corría al esmad, a la gente, a la biblioteca. Estar vivo es demasiado así que me duermo. Me desperté hoy y era esta persona y yo no fui la que hizo a esta persona.

No recuerdo mi infancia, siento que estoy hablando de un tercero. No recuerdo el colegio, la universidad, nada, hasta que te conocí y sonreí por primera vez en la vida y luego me enojé por eso y volví a dormir. Y luego sigue siendo bruma hasta que nos conocemos y pasan las cosas y me duermo, en mi cumpleaños, cuando te abrazo en Fusagasugá, despierto en Villa de Leyva. Es como si una intrusa hubiera estado todo el tiempo encerrándome en su cuerpo hasta que pasó la otra cosa. Eso sí lo recuerdo a la perfección. Eso me pasó a mí. Esto y esto y esto. Eso lo recuerdo.

Recuerdo a las enfermeras, cada una, todas. Te recuerdo a ti en la silla de al lado leyendo. Recuerdo al Doctor Gaitán. Recuerdo que en vez de sentir que estaba durmiendo, sentí que estaba viviendo, demasiado, tal vez demasiado, tal vez como no quería vivir y no podía reprimirlo porque era imposible. Las agujas pasaban, las agujas que entraban en mi muñeca, el dolor, el hambre. Cuando cesan entonces no recuerdo. Recuerdo cómo la intrusa intentó reprimir la tristeza al respecto y la reemplazó con valentía. Intentó o intenté reprimirlo bordando hasta las cuatro de la mañana, escribiendo, escuchando. Recuerdo diciembre.

Recuerdo ponerme los audífonos y sentirme viva de repente. De repente es que me pongo repelente, el cáncer, la sangre, vuelven, despierto y lo duermo con medicamentos. Llorar todas las noches mientras te trato mal y te trato mal y te trato mal y no te escribo y no te abrazo y nunca voy y nunca pido. Nunca estoy porque nunca estaba. Me desperté hoy y era Paz y estaba trabajando. Me desperté hoy y ya no era 2001 y nadie me estaba tocando porque ya soy grande y puedo escupir ácido a los insectos. Se había acabado la bruma eterna.

Alguien en modo automático, un cyborg natural, me reemplazó durante 20 años con periodos breves de vida en sufrimiento y ni siquiera así, viviendo en el sueño ella pudo hacer algo por mí. Mi cerebro se conectó y empezó a sentir de todo lo que siente un humano. Dejaré de esconderme detrás de las paredes para no saludar. Empezaré a pedir las cosas que necesito. Empezaré a vivir para poder morir. Pronto, vivir sin estar durmiendo. Pronto estaré viviendo (dejar de estar existiendo).

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nadita