¿Bajo que luz me veo?, una muy clara. Una de esas luces de ciertos baños de la universidad que engrandecen mis defectos.
Veo los poros super abiertos y la piel
roja. Veo los labios secos y llenos de pielecitas muertas que me da
vergüenza quitar en frente de otros. Puedo ver mis granos como
brillando, mirándome directamente desde el espejo. Miro mi cabello muy
despeinado y mis hombros demasiado anchos, y las piernas demasiado
gordas y todo en demasiado cuando debería estar en mesurado.
¿Por qué a esta loca que me mira al
otro lado del espejo le toca albergarme?, esa loca me está proveyendo de
un cuerpo decente que puede comer y cagar, hablar y escuchar, reír y
soñar y yo aún así creo que es demasiado, que no soy yo, que es mi vaso y
yo soy el agua, y que lastimosamente ese vaso no es suficiente.
Pobre vaso, pobre vaso, es lo único que
a veces pienso cuando me miro al espejo. ¿Qué culpa tiene el vaso de
que su forma y existencia estén predestinados por algo mayor y fuera de
su control? ¿qué culpa tiene de que su vida no sea suya y en cambio le
toque albergar una desagradecida?
Vaso te odio. Vaso por tu culpa tengo
que vivir esta vida cruel y horrible. Vaso, uno no puede andar rompiendo
vasos, es como obvio que tengo que mantenerte, vaso ¿por qué?
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nadita